lunes, 22 de junio de 2015

19.- Serrucho de ebanista Atkinson Walker: Acabado.

VIENE DE CICLOLITO  16/2/15

Escofinas, limas de varias formas y sobre todo mucha lima Bahco bastarda de media caña y el contorno está bien definido.


Muchas mas limas y escofina y ya tiene la forma pefecta!


Limas finas, ajuste de hoja y primera lijada con dremel.


Lija granos: 100, 150, 180, 280 y 400, listo para el acabado!


Los tornillos latonados tenían un acabado muy pero que muy pobre, con todas las marcas del mecanizado y una cobertura irregular y sin brillo, intenté pulirlos y me quedé sin latón, asi que me decidí a terminarlos como es debido, lima para quitar marcas, lija de 80, 100, 180, 280, 360, 500 y 800 y pulimento de grano gordo y fino... voilá! pulido a espejo! El mismo tratamiento sin mucho esfuerzo, tengo que reconocer llevo la hoja y la costilla. No me importa que tenga arañazos, al fin y al cabo es una herramienta...


Después le vino el turno a la hoja y lo primero afilarla! No tenía puños para la lima ni ganas de ponerme a hacer uno (no tengo torno, es mucho trabajo), así que utilicé el corcho con el que venía en el paquete. Afilar un serrucho es bastante difícil y tedioso. Por suerte esta hoja venía perfectamente troquelada y sólo necesitó una pasada en cada diente y dos en la primera pulgada para suavizar un poco y empezar más fácil el corte. Seguí las instrucciones de Paul Sellers del que me declaro fan incondicional.


Esta es la mejor foto que pude hacer de los dientes de cerca. Para sujetar la hoja en el tornillo utilicé dos tiras de contrachapado y para marcar los dientes un rotulador gordo. Sin eso, es casi imposible no perderse!


Después de 5 manos de aceite danés aplicado con muñequilla, y el "pulido irregular" de la hoja, ya está todo listo para acabar con la cera con carnaúba, pulir y montar.


Y por fin terminada!


Los primeros cortes fueron un poco bruscos y tuve que ajustar un poco el primer tramo para empezar más suave, después de eso, como la seda. Al pulir la hoja quité también un exceso de triscado, al fin y al cabo es una sierra de precisión para colas de milano, lo más profundo que va a llegar seran 3cm...

18.- Serrucho de ebanista Atkinson Walker: Preparado

VIENE DE CICLOLITO  16/2/15

Desde que empecé con esto de la madera una cosa que no tenía y quería tener era un serrucho de ebanista o de colas de milano decente. Me compré la sierra japonesa dozuki y está bien, pero no es lo mismo, demasiado ligera, demasiado flexible...
Estuve buscando y lo que encontré no me convenció nada... tienes "baratos" con muy malos acabados, carísimos como el Lie-Nielsen que se me va de precio por todos lados o bueno/bonito/barato el Veritas, pero sin personalidad, demasiado cibernético...
Así que me dije: "Pues me hago uno yo!" típico! jejeje
Estuve buscando chapas de acero con las propiedades adecuadas, latón, tornillos... al final resultó que era un proyecto demasiado ambicioso en este momento, quién sabe en un futuro... me faltan por lo menos otros 4 serruchos más para tener lo ideal (ahora tengo baratos deshechables).
Seguí buscando y encontré kits para construir tu propia sierra como el Gramercy, pero precios igualmente desorbitados y encima en estados unidos...
Por fin encontré lo que me encajaba por precio y cercanía, el kit Atkinson Walker Dovetail saw


Esto es lo que incluye: Una hoja de 8" y 20 dientes por pulgada con costilla de latón doblada, 3 tornillos LATONADOS, no de laton, el protector de plástico, las intrucciones y una lima triangular Bahco para afilarla
Tengo que decir, que no estoy muy contento con los acabados ni con la calidad de los tornillos, me ha costado una tarde más de trabajo y sinceramente creo que por el precio, podría ser un poquito mejor, pero en fin, ahí está el reto, simplemente hay que trabajar un poco más.

Me fui a Comercial Pazos y compré un trozo de palorrojo o African Padauk por 12€ bastante grande como para hacer dos mangos y de sobra para un poco mas...
Esta madera es relativamente bastante dura, de un color naranja vivo, con el grano abierto y con bastante tendencia a astillarse. Quizás no es la mejor madera para este propósito, pero recién terminada es una preciosidad. Eso si, el serrín es muy nocivo para la respiración y tiñe absolutamente todo. Según mi madre, cuando mi abuelo (maestro ebanista) "trabajaba la madera roja, nadie podía entrar en el taller", ahora lo entiendo...

Manos a la obra primero tenía que encontrar un diseño ya que el proporcionado por la tienda donde lo compré, Workshop Heaven, la verdad es que no me gustaba nada. Buscando encontré el que más me gustó, el de Blackburn Tools. Y evidentemente lo adapté al tamaño de mi mano (fácil, en su página vienen plantillas según talla), al ángulo deseado y por supuesto a la hoja. Un poco de  trabajo de calca, un poco de ayuda de mi padre y unos retoques en el ordenador, conseguí mi mango perfecto


Si alguien está interesado que me deje su mail y le mando un pdf, pero creo que publicarlo así directamente sería un poco desleal.

Después de un ratito de ejercicio con el serrucho deshechable... y un poquito de cepillo, qué color!


Recorté la plantilla con un cutter y la pegué a la madera con adeshivo en spray, la imagen especular en el otro lado, vendría despues de los agujeros para alinearla.


Aquí están los agujeros de alineación (donde irán los tornillos para sujetar la hoja) y unos agujeros grandes para ir quitando material.


El grueso de material lo quité usando mi sierra de arco/bastidor basada en la Gramcercy Turning Saw. Pensaba hacer una de prueba usando madera de samba, que es blanda, pero muy muy ligera y rígida, así que no hice reportaje. El resultado fué tan bueno, que decidí terminarla bien y ahí está! Pesa 250g, completa, exáctamente igual que mi sierra de marquetería. Y para hacerla use una varilla de aluminio para los insertos donde se sujeta la hoja y el tensor, cuerda de nylon y un listón de samba de 35*35mm que compré en LM por 5 euros y del que me sobró para hacer otra. La hoja la compré en Comercial Pazos por 5 euros. Los mangos los hice a mano, con sierra, bastrenes y lima, no son perfectos, pero me valen. Y añadí un refuerzo de epoxy y unas arandelas estrelladas en las uniones entre los puños y el bastidor. Acabada con 6 manos de aceite danés con muñequilla y una de cera con carnaúba. Tengo que decir que la hoja no es ninguna maravilla y la precisión es un poco pobre, pero quita muchísimo trabajo y para afinar tenemos las escofinas y las limas...


La escofina F.L.Grobet Bastard de media caña y 35cm, pedazo de herramienta! Este paso es probablemente el más difícil, ya que hay que seguir la veta y tener mucho cuidado de no astillar la madera.

Un poco más de escofina, limas, formón, la ranura de la hoja y por fin encaja!


En el próximo post, refinado de mango y hoja, afilado y acabado!




17.- Cepillo Stanley 13-052

VIENE DE CICLOLITO  19/1/15

Una de las cosas más complicadas de hacer  para mi hasta ahora, claro, eran los surcos o raíles, por ejemplo para los fondos de los cajones. Con formón y cuchillo es muy difícil, lleva mucho tiempo y no quedan perfectos.. Estuve investigando y ahora todo el mundo utiliza la fresadora o router. En mi caso, sigo empeñado en hacerlo todo con herramientas manuales y meter un router en casa sería un desastre... ya ensucio bastante de serrín, no me lo quiero imaginar.
Entonces antes de la fresadora pequeña, quién no podía tener un cepillo tupí industrial cómo lo hacía? Encontré un tipo de cepillo específico para esto, la única solución.
Modernos hay tres modelos  y suben de 300€... imposible. Antiguos está el mítico Stanley 45, pero es muy caro y suele estar en mal estado, a parte, tenía ciertos problemas de diseño... así que busqué la última evolución antes de la extinción, el Stanley 13-050 y encontré la versión reducida el Stanley 13-052, que sólo incluye las hojas para ranurar.

Para entender su funcionamiento no hay que ser ingeniero, pero más abajo lo veréis en funcionamiento.
La pega que pone todo el mundo (frikis del mundo) es la fabricación y acabado. Es un cepillo de fundición con un acabado un tanto pobre y lo peor y que más críticas se ha llevado es el puño de plástico, un horror, un sacrilegio!

Encontré este cepillo en ebay, completo y en muy bien estado, lo conseguí por menos de 50€, una ganga. Las cuchillas estaban afiladas y el cepillo prácticamente intacto, creo que lo habrán usado 3 veces como mucho. Tenía algún poro de óxido y mierda, mucha mierda... los ingleses no se caracterizan por su higiene... lo siento, es una realidad.

Recién sacado de la caja:


Detalle del mango y las hojas llenas de un pringue (no sé que tipo de aceite solidificado) e incluso pelos de las pruebas de afilado, supongo... pero guarros guarros...


Una vez limpio y desmontado me puse a arreglar lo que Stanley había hecho mal, el famoso puño de plástico. De un trozo de leña de la chimenea, encina local (Quercus Ilex o Holly Oak, en inglés), saqué un taruguito muy bonito casi del centro, calqué la silueta y cortar...


Aquí está ya perfectamente tallado y mecanizado. A parte de escofinas, formón y limas le dí un retoque aquí y allá con la dremel, la encina es una de las maderas más duras!


De paso le hice un listón para la guía, no es que haga falta, pero en el mítico Stanley 45 se le ponía y me parece que lo hace más agradable al uso y más bonito. A parte, rozar en la madera con madera siempre es mejor que con metal.

Después de un par de manos de danish oil y cera con carnaúba, el resultado es una pasada.
Las hojas al final las metí en un bote con disolvente y después de frotarlas un poquito con scotch brite y lana de acero quedaron mejor que nuevas (suelen venir con una capa de laca para protegerlas).




Por fin en funcionamiento.


Aquí se puede ver un surco perfecto. Es super fácil de usar, el resultado es perfecto y no tiene pegas, la verdad. Eso sí, siempre con la veta, a contrahilo no sirve para nada. Supongo que si haces unos cortes en la veta exáctamente del tamaño de la hoja siempre será más cómodo que hacerlo a mano con el formón, pero en fin, para lo que es, es perfecto.


16.- Mesita impresora

VIENE DE CICLOLITO  19/1/15

Por fin me compré una impresora para casa y necesitaba un sitio para ponerla, así que con retales que tenía por ahí sobretodo del escritorio y un listón de abeto para las patas decidí hacer una mesita a juego para la impresora.
El tablero está hecho con dos retales y dos listones finos para tapar las testas (final de veta) para seguir con la estética del escritorio.


Pegando las dos mitades

 Y pegando los listones:


Las patas, de la misma forma también tienen el final en pirámide truncada, midiendo...


Y ya mecanizadas. Más birutas!


El final de las patas está redondeado a ojo con el formón.


Aquí está el detalle de una espiga de uno de los laterales. Con el gramil se marca la línea del hombro, con el formón se hace una pequeña cuña para guiar al serrucho.


Se cortan las "mejillas" (traducción literal del inglés, como lo aprendo todo en inglés no sé ni cómo se llaman las cosas en castellano, qué triste!). Aquí usé el serrucho de ebanista de mi abuelo que rescaté del óxido y la podredumbre y mi "tabla de ajustes" como gancho de banco.


Con el formón japonés (es el más ancho que tengo, no está mal, pero casi prefiero los europeos) rajé las "mejillas" de la espiga.


Con el cepillo de testas que también es guillaume (la hoja llega hasta el final)  repasé la espiga.


Y con la sierra japonesa Dozuki (equivalente al serrucho de costilla) corté las partes superior e inferior. En esto tengo que decir, que estoy deseando tener unos serruchos europeos buenos con su mango tipo pistola y sus dientes para alante como Dios manda. Tampoco me convence mucho el estilo de sierra japonesa, aunque al principio estaba encantado con ellas, ahora que sé como funciona lo bueno...


Ajustando los hombros con el formón (este es el que restauré hace poco!)


Un caja de un rail:


Cola de milano para el larguero superior de la cajonera:


El encaje:

La estructura superpuesta:


No he puesto en ninguno de los dos la construcción de los cajones. Están hechos con colas de milano completas en la parte de atrás, colas de milano ocultas en el frontal y surcos para los bajos, en el próximo post veréis la última herramienta que me he comprado para esto, jejeje...

Y por fin terminada!


15.- Escritorio

VIENE DE CICLOLITO  19/1/15


Entre trabajo y trabajo, decidí aprovechar el tiempo y hacer algo con la madera. Necesitaba un escritorio y ni siquiera miré lo que costaba uno hecho, yo quería uno a medida y por supuesto echo por mi, así que un folio, lápiz, escuadra, cartabón y regla me diseñé el plano. Nada muy ortodoxo, la verdad...


Conseguí que encajase todo en un tablero de 2.40m * 1.20m más las patas más, así que compré el tablero en un almacén de madera que sale bastante barato en pino "radiata" alistonado sin nudos de 18mm, las patas de abeto y el contrachapado de 5mm para los fondos de los cajones en un gran almacén. El listón del que saqué los tiradores era un retal que tenía por ahí. Aquí están todas las piezas cortadas a medida aproximada, en bruto.


Las patas decidí hacerlas con forma de pirámide truncada, dos sacos y medio de birutas... pero cuadradas enteras sería un banco en vez de un mueble.


Terminadas y apiladas se aprecia muy bien el ángulo:


Aquí está uno de los laterales con sus largueros ya mecanizados y superpuestos:


Los dos laterales:


Aquí se puede ver el detalle del liston superior de la cajonera, una cola de milano embutida.


Todas las uniones estén hechas con caja y espiga, el único metal que tiene son los tornillos para sujetar el tablero, por si en algún momento hubiera que desmontarlo o modificarlo. Aquí la marca de una caja:


Primero usé la técnica del taladro, la verdad es que no me gustó mucho, prefiero hacerlo a formón, aunque no lo parezca es más rápido y sobretodo mucho más preciso. Igualmente, es mucho más difícil de lo que parece la caja y espiga, no por la teoría, sino conseguir que el encaje sea perfecto, practicar, practicar...


Esta otra la hice con formones. Por cierto, este es uno de mi abuelo que restauré y funciona de maravilla.


Aquí un primer montaje sin encolar sólo para comprobar que todo encajaba una vez lijado. Ya tiene los raíles,  separadores, largueros y todo.


Aquí con la cubierta, que está hecha con dos listones en los laterales para tapar el final de veta o testa y un poco por estética, el mueble no tiene el más mínimo adorno, ni moldura, ni nada, eso sí, las proporciones están calculadas primero para encajar en la medida que necesitaba y segundo buscando una armonía para que no resulte mazacote ya que es tan simple. No tenía mucho tiempo y quería acabarlo antes de empezar el nuevo trabajo.


Todas las piezas mecanizadas, lijadas y listas para encolar, menudo trabajo!


Odio los acabados... para este mueble me recomendaron el poluiretano en gel o en crema. Tengo que decir que no me gustó nada, cuesta mucho aplicarlo y aunque compré la mejor brocha que encontré el acabado no es liso. Antes de barnizar lijé a 180 y 280, después de la primera mano lije a 400 y después de la segunda mano con lana de acero triple cero, igualmente siguió quedando un brillo irregular y una superficie no perfectamente lisa. Un desastre. Igualmente para lo que es, un mueble de batalla, más que suficiente!

Podría haber hecho fotos mejores, pero en fin... últimamente estoy más centrado en lo que hago y menos en lo que enseño, son rachas...